HUMBERTO SÁNCHEZ AMAYA
HSANCHEZ@EL-NACIONAL.COM25 DE JULIO 2015 - 12:01
AM
Los días de Laura Guevara son ajetreados. No son pocos los compromisos
que tiene. Sin embargo, ha establecido un horario que le permite cumplir cada
actividad: ensayo, grabación, sesión de fotos, clases de piano.
Su vida ha dado un vuelco en los últimos cuatro años. Dejó de ser la
cantante anónima que se presentaba en pequeñas tarimas de calle y bares para
darse a conocer en lugares como el Aula Magna de la Universidad Central de
Venezuela o el Teatro Teresa Carreño.

La compositora es la más nominada a los Premios Pepsi Music que se
entregarán el 9 de septiembre. Compite en siete categorías. “A mí esa noticia
me sorprendió bastante. Hay gente que tiene una plataforma económica enorme. Es
un mensaje contundente para la industria y para las personas que sueñan con
hacer música”, señala la artista de 28 años de edad, que prepara su primer
disco de estudio y que desde el año pasado tiene en rotación en las emisoras de
radio su sencillo “Late”.
“Han pasado muchas cosas rápidamente”, dice Guevara al recordar momentos
como su presentación en Por el Medio de la Calle a finales de 2012. En esa
ocasión, la entonces estudiante de Cine en la UCV cantó sobre una pequeña
tarima, frente a un taller de Chacao.
En ese momento las redes sociales eran su única plataforma. Había hecho
un curso de autogestión musical que maximizó sus usos de Twitter y Youtube,
donde subía los videos que ella misma editaba.
Desde entonces su nombre se ha vuelto más común en los espectáculos
musicales del país. Ha cantado con la Movida Acústica Urbana, el año pasado
versionó temas de Dermis Tatú en un homenaje que se le hizo a Carlos Eduardo
“Cayayo” Troconis; en mayo estuvo con Los Amigos Invisibles en el Teatro Teresa
Carreño y hace pocas semanas participó en el concierto en honor de Gualberto
Ibarreto.
Otra de las razones de los múltiples compromisos de Guevara es el
financiamiento de lo que será su primer álbum de estudio, que estaba previsto
que saliera en febrero de 2014. “Me quedé sin dinero muchas veces. Además,
empecé a trabajar con un estudio y tuve problemas. No quería seguir con ellos y
me pidieron dinero para devolverme la data. Tuve que pagar para recuperarla y
me quedé sin fondos. Por eso también he aceptado todo lo que me han propuesto”.
En 2013 la revista Ladosis grabó su presentación en el
Primer Festival de Cantautores Generación Siglo XXI y editó un disco. “Varios
de esos temas que canté allí saldrán en la producción que preparo, pero tendrán
otros arreglos. Sonarán diferentes”. También incluirá otros nuevos como “El
puñal”, “Yo sabía” y “Alejarte de mí”.
En el exterior. Las nominaciones a los Pepsi Music la han
impulsado aún más a lograr una meta: ser conocida en otros países. Su
estrategia es difundir su trabajo a través de Internet. “Dedicaré un mes a cada
país que considere necesario para enviar videos y sencillos”, indica la
cantante que no descarta, incluso, postular su disco al Grammy Latino.
“A pesar del ambiente opresivo y de factores como lo económico y la
inseguridad, siento que el cambio está cerca. No me quiero ir. Sin embargo,
para sobrevivir tengo que salir. No es rentable vivir de la música acá. Mi
intención es tener un circuito en el exterior que me permita ir y venir”,
expresa la artista que recientemente comenzó a tomar clases de piano con Gerry
Weil.
Guevara quiere contribuir al cambio que considera es necesario en
Venezuela. “Soy consciente de mi responsabilidad como influenciadora. No solo
quiero ser cada vez mejor músico, sino también mejor persona. Quisiera influir
positivamente, por eso he tratado de que la gente se dé cuenta de que es más
poderosa de lo que cree. Uno tiene que asumir las fortalezas personales, tomar
el control de su vida. Creo en las acciones para modificar los entornos, para
cambiar la comunidad e incluso el país”, asegura la intérprete, que también
actuó en mayo en la Expo Iberoamericana de Música de Bilbao, en representación
de Venezuela junto con Francisco Pacheco.
“A veces me cuesta dormir porque tengo muchas ideas en la cabeza. Por
eso me gustaría volver al yoga, que me ayuda a bajarle dos. Creo que me puedo
poner un poco obsesiva con el trabajo”, dice.
Laura Guevara también ha
incursionado en la música electrónica, aunque mantiene en privado lo que ha
hecho. Además, quiere retomar la pintura